Lundi 11 octobre
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19:50
En este pequeño,
disperso y casi hasta mal avenido mundo del ecologismo español, de hace un tiempo a esta parte, parece ser que el referente político de moda se llama Europe écologie. De lo cual me alegro un montón. Sin embargo, como seguimos siendo
singularmente incorregibles, cada mañana nada más levantarnos nos obstinamos en querer inventar de nuevo el agua caliente. Y vuelta a empezar. Europe écologie sí, pero condimentada con nuestros propios aderezos. Es decir,
teniendo en cuenta nuestras especificidades. Y como en este cajón de sastre cabe de todo, el resultado está cantado. Para unos, lo primordial es la singularidad regional. Para otros, la
implantación local es capital. En realidad lo más importante, lo único importante en la mayoría de los casos es: ¿qué hay de lo mío? Y ahí está el obstáculo sobre el que una y otra vez se
estrellan las tropas de todos esos generales sin ejército. Ese es el verdadero nudo gordiano de esta crónica desunión. Naturalmente, las justificaciones de este desbarajuste siempre suelen ser de
hondo calado: que si el espacio verde... que si los comunistas nos vampirizan... que ni somos de derechas ni de izquierdas. En fin, que si la música en Pravia.
Y esto lo hemos vuelto a experimentar con la aparición de EQUO. Mucho tendrá que espabilarse Juantxo López de Uralde para no
correr la misma suerte que José María Mendiluce. Porque tal y como van las cosas, todo hace presagiar que muy pocos de estos reinos de taifas están dispuestos a autoinmolarse en beneficio de un
gran movimiento como Europe écologie. De entrada, sólo
la Coordinadora Verde parece resueltamente haber apostado por EQUO. Lo que en modo alguno significa que todo el monte sea orégano. También aquí perviven ciertos tics que sería conveniente desterrar cuanto
antes.
En cualquier caso, de lo que todos hemos de ser conscientes, es que como dejemos pasar este tren, el próximo no
pasará hasta la semana de los cuatro jueves. Aviso, pues, a todos esos alquimistas de la ecología política con más ambiciones que talento. Les guste o no, Juantxo López de Uralde le ha dado más visibilidad al movimiento ecologista en estas últimas
semanas que todos nosotros en la última década. Por algo será. Entre otras muchas razones está la de la credibilidad. El electorado de este país vota sin inmutarse a los corruptos, pero no
perdona la división interna. Y todos los partidos tradicionales dan fe de ello. Seamos, pues, no sólo diferentes en la forma sino también en el fondo. Y sobre todo, seamos más inteligentes. Lo
dicho, el agua caliente ya está inventada.
Par Manolo Barrero
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Lundi 15 mars
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13:44
En
la primera vuelta de las elecciones regionales celebradas ayer en Francia, Europe Ecologie obtiene 2.372.340 votos. Es decir, el 12,18%. Pero lo que hoy subrayan todos los
medios informativos del país vecino, es que Europe Ecologie se consolida como la tercera fuerza política del país. Y lo que es más importante, se convierte en imprescindible. De ahí los
guiños del primer ministro aseverando que “la ecología no es de derechas ni de izquierdas”. En cuanto a los socialistas, ya han ofrecido el pacto de igual a igual. Y el frente de
Izquierdas tampoco quiere quedarse fuera. Lo que significa que la ecología política se instala definitivamente en el paisaje político francés. Y ese “milagro” ha sido posible esencialmente
gracias a Daniel Cohn Bendit, que tuvo la inteligencia política de hacer ver a Los Verdes la necesidad de una apertura sin reservas. Así es como empezó a construirse la llamada “galaxia
ecológica” que acabaría dando vida a Europe Ecologie. Con independientes, con altermundialistas, con antisistema y otros colectivos progresistas y de izquierda.
El primer reto que se marcó Europe Ecologie fue romper con ciertas tradiciones políticas y también con el inmovilismo de los partidos
tradicionales. Incluidos los de izquierda. Y en las elecciones europeas demostró que eso era posible, al obtener unos resultados sin precedente. A punto estuvo de superar al viejo partido
socialista de Mitterrand. Otro reto fue la denuncia sin paliativos de la "ecología cínica". Esa que consiste en banalizarlo todo, puesto que todos somos ecologistas. Un mal del que también
estamos aquejados aquí. O acaso alguien puede dudar de que PP y PSOE no estén enormemente preocupados por el calentamiento global. Zapatero lo demostró en Copenhague y lo demuestra a diario. Ahí
está su decreto para incentivar el consumo de carbón. Y Rajoy tiene como asesor a su primo. Un negacionista del cambio climático. Tampoco se salvan los amigos de Cayo Lara, obsesionados por
vampirizar las siglas verdes, pero después son productivistas hasta el tuétano.
Naturalmente, toda esta práctica de "ecología cínica", aquí es posible porque Los Verdes aún no hemos sido capaces de reproducir el
modelo de Europa Ecologie. Y no seremos capaces mientras no exista la firme voluntad de acabar definitivamente con los reinos de taifas actuales. No es serio, ni
electoralmente creíble, seguir manteniendo todos esos tenderetes. La mayoría de los cuales, sólo existen en el registro de partidos. La prueba la tenemos en las elecciones municipales. Apenas se
confeccionan un puñado de listas en todo el país. Y un partido que no tiene enraizamiento local y regional, puede aspirar a muy poco. Por no decir a nada.
El próximo domingo en Francia se visualizará una nueva realidad política. Europe Ecologie, junto con el PS y el Frente de Izquierdas
formará parte del Gobierno de casi todas las regiones. Y desde esa nueva realidad, no me cabe la menor duda de que en las próximas elecciones legislativas, la composición del parlamento sufrirá
un cambio notable. Decididamente, que envidia.
Par Manolo Barrero
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Vendredi 12 mars
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13:16
Los partidos políticos tradicionales, no sólo se han despojado de la ideología, sino también de la moral y de la ética. Tan versátiles y acomodaticios quieren ser, que sólo alzan la voz
con los débiles. Con los poderes fácticos enmudecen. Estoy esperando a que algún preboste del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), por ejemplo, el católico, apostólico y romano, José
Bono, nos dé su opinión sobre los casos de pedofilia cometidos por los ministros de Dios en la tierra. O que la popular antiabortista y taurina Esperanza Aguirre, con el desparpajo
que la caracteriza, nos cuente que todo eso son invenciones de la prensa canalla.
Irlanda, Austria, Holanda y ahora Alemania, sólo por hablar de Europa. Hasta el propio hermano del Papa, parece ser, que está en el ajo. Eso
sí, él no sabía nada. Dirigió la coral durante treinta años y jamás tuvo noticia ni del sadismo ni de los abusos sexuales que se cometían con los menores. Todo el mundo sabía que el director
del internado invitaba a los niños a su apartamento, les servía vino y se masturbaba ante ellos, salvo Jorge Ratzinger. ¡Venga ya! Eso cuéntaselo a otro fariseo como tú. A ver como se lo explica a esas más de 250 víctimas
anónimas, que desde enero le están contando a la abogada, Ursula Raue, los abusos padecidos.
La gravedad de este repugnante asunto y la repercusión que está teniendo en Alemania, ha obligado a la ministra de Justicia a salir a la
palestra. Y nada más y nada menos, que para acusar a la Iglesia de haber hecho todo lo posible para ocultar el tema. El propio Benedicto XVI ha sido señalado por el dedo acusador de la
ministra. Por lo menos allí ha habido el pronunciamiento de una autoridad del Estado. Aquí nada de nada. Las autoridades laicas, las eclesiásticas y las otras si la hubiere, ni nada han dicho
ni nada dirán. Porque eso sería inmiscuirse en los asuntos internos de un Estado extranjero, como es el del Vaticano.
Sin embargo, esas mismas autoridades y toda esa conspicua militancia de los partidos tradicionales, está en vilo por lo que pasa en Cuba y
Venezuela. Y linchan a quien se ponga por delante si muestra la menor simpatía por Castro o Chávez. Y si no que se lo pregunten a Willy Toledo. Lo que nunca harán, es pedirle cuentas a
Rouco Varela. Ni por lo que ha hecho la Iglesia durante el franquismo ni por lo que está haciendo ahora. Tanto fariseísmo resulta insoportable. La pedofilia es un mal enquistado en la
Iglesia, desde que un puñado de iluminados decidieron que los curas serían castos. Una visita al Palacio de los Papas de Aviñón no le vendría mal a más de uno. Las bacanales de la curia
entonces eran memorables. Lo que no sabemos, si también eran tan pedófilos como ahora.
(Foto Reuters)
Par Manolo Barrero
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Mardi 9 mars
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13:21
El
próximo domingo día 14 se celebrará en Francia la primera vuelta de las elecciones Regionales. Politólogos, analistas políticos, medios de comunicación, los sumos sacerdotes de los diferentes
partidos políticos y el respetable en general, esperan con gran interés el resultado de la región “Rhône-Alpes”. De confirmarse en las urnas lo que vienen adelantado las encuestas, el
candidato de Europe Ecologie, Philippe Meirieu, podría protagonizar la gran sorpresa de estos comicios. En esta recta final de campaña, unos sondeos lo sitúan ligeramente por
delante del candidato socialista, otros ligeramente por detrás y el resto codo a codo. En cualquier caso, lo que es seguro es que la izquierda se alzará con la victoria, puesto que nadie duda de
que en la segunda vuelta habrá fusión de ambas listas. Además, es previsible que el resto de las fuerzas políticas de izquierda también presten su apoyo para evitar el triunfo de la lista del
partido de Sarkozy.
Pero sobre todo, lo que me interesa subrayar es que en 2004 Los Verdes obtuvieron el 10% de los sufragios en esta región, y hoy a Europe
Ecologie le auguran entre el 21 y el 25%. Un resultado, que de confirmarse sería espectacular. Está claro que las propuestas de Europe Ecologie están conectando con el sentir y las
aspiraciones de amplios sectores del electorado en Francia. Ya se ha visto en las elecciones europeas y de nuevo se confirma en estas regionales. Y, sin embargo, a priori se puede decir que no
son ni novedosas ni nada originales. Crisis, paro, exclusión social, medio ambiente etc. Es decir, la clásica panoplia de la ecología política. Pero hay algo más. El candidato Philippe
Meirieu aboga abiertamente por una “alianza con el PS y también con el Frente de Izquierdas”. Y los sondeos dicen que la ciudadanía está encantada con la propuesta. Aquí
estamos a años luz de que se pueda dar una situación de esa naturaleza.
En lo que a Los Verdes se refiere, para empezar tendríamos que ser capaces de poner fin a esos reinos de taifas que, desde hace más de veinte
años han hecho todo lo posible - y hasta lo imposible - para que en este país no exista un partido Verde. Existen cuarenta siglas y legalidades verdes. Chiringuitos a patadas, pero no un partido
Verde digno de crédito. Para gran regocijo del PSOE y de IU, claro está. Según el lugar y el tipo de elección, Los Verdes han servido de muleta a unos u a otros. Dando así la impresión que esa
era su máxima ambición. Aún hoy la cosa sigue sin estar nada clara. Los reinos de taifas no han desaparecido y las aspiraciones de gran parte de la familia verde siguen siendo muy modestitas.
Vamos, que han variado muy poquito. Tocar poder si se puede y con quien sea. Exagero algo, pero por ahí va la tendencia. De ahí esa envidia que uno siente ante las expectativas políticas y
electorales que despierta Europe Ecologie en el país vecino, mientras aquí seguimos dando tumbos.
Par Manolo Barrero
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Vendredi 5 mars
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11:27
Después de
doce años de moratoria, la Comisión Europea justifica su decisión de autorizar el comercio de varios transgénicos basándose en los informes de la Agencia Europea de la Seguridad Alimentaria
(AESA). Que naturalmente, considera que tanto la patata Amflora de la firma alemana BASF, como las diferentes variedades del maíz MON 863 no representan el menor riesgo para la salud. Sin
embargo, en el caso de la patata, todo parece indicar que el gen modificado ofrece una gran resistencia al antibiótico. De ahí ciertas reacciones dignas de ser tenidas en cuenta. Por
ejemplo, la del Gobierno francés, que de inmediato ha hecho saber que no tomaría ninguna decisión antes de conocer el dictamen de los expertos que forman el Alto Consejo de Biotecnologías. El
Gobierno Italiano fue más allá. No sólo no reconoce la decisión de Bruselas, sino que afirma que no permitirá la menor intromisión en su soberanía. También la firma BASF se ha visto obligada a
reaccionar, asegurando que “la patata está destinada sólo a los países que deseen utilizarla”. Claro que antes había dicho que “sólo se destinaría para usos
industriales”. Como por ejemplo, para fabricar papel y cartón debido su alto contenido en almidón.
¿Y el Gobierno de Zapatero qué? Pues en estos temas, como de costumbre. Ni está ni se le espera. España sigue siendo el país de la UE más
tolerante y permisivo en materia de producción y comercialización de transgénicos. Quizá porque esa “sociedad civil” a la que tanto se apela, tampoco está ni se la espera. Cuestión de educación y
de formación. Además, claro está, de la ausencia de una fuerza política Verde con representación parlamentaria. Seguro que entonces este tema no estaría pasando sin pena ni gloria como lo está
haciendo. Seguro que entonces en el Parlamento alguien interpelaba a ZP para que explicara a la ciudadanía las razones por la cuales está creciendo desmesuradamente la superficie de cultivo de
maíz transgénico en España. Casi en las mismas proporciones que ha ido disminuyendo en el país vecino. Claro que allí están José Bové y los suyos para arrancarlo por las buenas o por las
malas.
Una vez más el gris José Manuel Barroso la volvió a liar. Esta vez en forma de provocación al desempolvar el tema de los transgénicos. Y,
además, se la jugó al brillante presidente de turno de la Unión. O sea, a nuestro ZP que ni siquiera ha reaccionado. Seguro que está esperando a que la CE le facilite una explicación. O al menos
que también le deba algún favor a Merkel y lo pague con el silencio. Desde luego, el dato preocupante es que somos el país en el que menos polvareda ha levantado esta bendita patata
Amflora. Y eso no dice nada bueno a nuestro favor.
Par Manolo Barrero
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