Los negocios “ecológicos”

Publié le par Manolo Barrero

La banalización de la ecología constituye uno de los grandes peligros - sino el principal - para la ecología en general y para la ecología política en particular. Máxime, en una sociedad  que, en líneas generales, abomina de la política y que además, parece acomodarse perfectamente en esta especie de crisis intelectual y moral en la que estamos inmersos los países “desarrollados” . Pocos son aquellos que se toman la molestia de ir más allá del mensaje publicitario con el que diariamente nos bombardean políticos de diversos colores y hasta esos constructores de automóviles que sin el menor empacho nos venden coches “ecológicos”. Vamos, que el que no sea ecologista que levante el dedo. Pero mientras unos pocos nos desgañitamos por sensibilizar a la ciudadanía sobre las catástrofes que se ciernen sobre nuestro planeta si no se frena esta voracidad productivista, otros durante ese tiempo hacen negocios multimillonarios con la ecología.

Este es el caso de una serie de funcionarios de la Junta de Castilla y León, que puestos a cultivar un huerto, optaron por el solar en el que de la noche a la mañana empezaron a florecer paneles solares. No tendríamos nada que objetar - sabido es que somos fervientes partidarios de esas energías limpias -  si no fuera porque la obtención de esas licencias y autorizaciones de explotación no están al alcance de cualquiera. Y sobre todo, después de saber que fueron vendidas a empresas realizando un sustancial beneficio. Vamos, un pelotazo.

Nada más saltar el escándalo del llamado “caso Lasarte” se produjo una serie de dimisiones -  algunas forzadas – y ceses en cadena. Sin embargo, es previsible que la cosa no pase de ahí. A tenor de la explicación oficial facilitada en el día de ayer por el consejero de Economía y Empleo, Tomás Villanueva y de la consejera de Administración Autonómica, Isabel Alonso, el problema ha dejado de existir puesto que “no hay ningún alto cargo implicado, ni reclamación alguna de terceros”. ¡Toma ya!

El propio Lasarte era hasta su dimisión o cese, el Secretario de la Delegación Territorial de la Junta en León. El ex consejero de Medio Ambiente de la Junta, Francisco Jambrina, – que se negó a dimitir – era el Jefe de la Sección de Industria en Palencia. Y además, propietario de uno de esos huertos solares. Pero bueno, si dicen que no son altos cargos así será. No descarten que en sucesivas entregas acaben presentándonos a estos modélicos funcionarios también como ejemplares ecologistas. Al fin y al cabo, con su acción han aportado una contribución innegable para mejorar la salud del paciente planeta.

Sí los negocios “ecológicos” existen y, además, están en plena expansión. Y en parte, o en su totalidad, es gracias a los ecologistas. Lo que sucede, es que ese filón lo están aprovechando en beneficio propio quienes más empeño ponen en banalizar la ecología. Y a los que realmente la ecología les importa un bledo, como a diario lo demuestran. Entres sus discursos y sus actos media un mundo, en medio del cual estamos nosotros más solos que la una y con el marchamo de alborotadores profesionales a cuestas. De ahí es de donde hay que salir, si no queremos que esa banalización nos engulla definitivamente. ¿Cómo hacerlo?

 

Foto (Diario de León)

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Javier 03/09/2008 23:22

Entre puerros o lechugas estos optan por las placas solares que son mucho más rentables y no necesitan que nadie las riegue. Hasta en eso son ecologistas. Menuda banda nos gobierna.