Esto también es ecologismo

Publié le par Manolo Barrero

Las luces rojas del paro ya estaban encendidas desde hace algún tiempo, pero Zapatero no quería verlas ni que las viéramos, ahora el parpadeo es incesante y el ministro Corbacho se ha puesto nervioso. Por más rectificaciones que intente hacer, lo dicho dicho está y todos lo hemos entendido perfectamente. Y la impepinable realidad es que el batallón de parados rebasa ya los dos millones y medio. La euforia del presidente del Gobierno con el crecimiento del PIB ha dado paso primero, a que sus europarlamentarios votaran favorablemente la vergonzosa Directiva de Retorno y ahora, a que su ministro de trabajo endurezca aún más las medidas para que no se mueva ni dios de su país de origen. Salvo los que necesitemos, naturalmente. Las reglas del juego las marcamos nosotros que para eso somos ricos.

Ahora sería el momento de preguntarles a todos esos que se han quedado sin empleo y a todos esos otros que habían puesto todas sus esperanzas en comenzar una nueva vida en nuestro país, lo que opinan de esa ortodoxa noción tan acuñada por nuestros gobernantes de que un mayor crecimiento y en todas partes siempre es bueno. Nuestro país ha disfrutado durante la última década de un crecimiento que era la envidia, según Zapatero, de medio mundo. Sin embargo, hoy estamos con una tasa de paro superior a la de los países más desarrollados de la UE y tampoco hemos recuperado el retraso que teníamos en materia social y medioambiental. ¿A quién ha beneficiado entonces tanto crecimiento? Como siempre, a los mismos.

Si hasta hace bien poco éramos sólo los ecologistas los que denunciábamos los efectos perversos del crecimiento, cada vez son más numerosas las voces que se alzan contra lo que algunos economistas denominan “fatiga del crecimiento”. Que lejos de proporcionarnos más felicidad nos angustia. Cuando no son los muertos en accidentes de tráfico es un nuevo caso de violencia de genero, y si no el paro, la hipoteca o el índice de precios. Y hasta la Bolsa en tiempos de crisis es motivo de zozobra por habernos creído esa milonga del capital popular. Los articulistas del poder, el único que existe, están martilleándonos estos días con eso de que los consumidores están recobrando la confianza. Porque como muy bien saben, la mayor parte de la renta de los ciudadanos se destina al consumo. Y esa apetencia, que antes de la crisis era sólo cosa de los publicistas, hoy también deben crearla estos articulistas a sueldo para que el poder siga jugando con ventaja.

Se ha hablado mucho del limbo de Guantánamo, donde a diario se pisotean los derechos humanos, en Sangatte (Francia) existe otro limbo para los sin papeles, en la Italia de Berlusconi la cacería contra ellos está abierta y aquí tenemos Canarias, Ceuta, Melilla, Tarifa… aunque sólo se hable en contadas ocasiones. Este es el mundo feliz del crecimiento, cada vez más individualista e insolidario. Y el ministro Celestino Corbacho nos acaba de dar una muestra suplementaria de que el nuevo socialismo se construye a golpe de decreto y  en armonía con la ideología dominante. No en vano el PP lo aplaude. Pues aunque no se lo crean esto también es ecologismo.

 

Foto (Reuters)

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Daniel Jiménez lorente 14/09/2008 12:42

Creo que habría que hacer un esfuerzo pedagógico en este campo de la economía. La gente debe entender que no es lo mismo crecimiento que desarrollo, y saber exactamente qué es lo que crece cuando crece la economía. Por otro lado, los articulistas del poder pueden machacar con la confianza todo lo que quieran, que va a dar igual mientras los sueldos de los consumidores (que no ciudadanos) sigan siendo igual de raquíticos. El primer mundo ha creado una economía de vendedores de humo. No se fabrican cosas, para eso están las factorías del tercer mundo y la deslocalización en el Este. Aquí sólo se fabrica "confianza" e imágenes de marca; esto es, humo. Pero al final el humo siempre se pierde en el aire, y llega un momento en el que con humo sólo se puede comprar humo...y más con salarios mileuristas (humo al fn y al cabo).
Una buena manera de contrarrestar el uso que hacen de la inmigración los poderes económicos y sus esbirros de los partidos para tapar las consecuencias de la crisis sería explicar a la gente lo que ocurre al otro lado del mundo. Cada vez que hay algún conflicto relacionado con inmigrantes, se magnifica públicamente, lo que demuestra la vocación del poder de convertirlos en el chivo expiatorio. ¿Pero se informa igual de las violaciones de los derechos de los pueblos indígenas cuando son expulsados de sus tierras por multinacionales que quieren las tierras para biocumbustibles o cultivos transgénicos? ¿Alguien sabe lo que pasa con las petrolíferas en el delta del Níger? ¿por qué la gente se juega la vida en las pateras, qué es lo que impide que se queden en sus países?

A diario hablan de pateras, de disturbios producidos por inmigrantes, del problema que representan ahora para Europa. Hablemos también de lo otro, de lo que no interesa, de por qué se ven obligados a abandonar sus países de origen.

Daniel Vargas 08/09/2008 18:39

En la campaña electoral el psoe-z prometió pleno empleo ¿quién pide responsabilideds cuando sube y seguirásubiendo el paro?
La política de subvenciones agrarias es la casante directa del genocio de los pabres de los países pobres, y para foemntar las subvenciones se llega a la catastrofe de los biocombustiblesque hasta el Paerlamento Europe lo pone en tela de juicio pues hace visible el extermino. Se dan ayudas de propaganda y la pabreza global sube. El mindundidice que subirán las pensiones mínimas el 6%, cuando eso lo marca la ley, en relación a la subida según la inflación, pero nadie dice que la diferencia de las pensiones mínimasse alejan del umbral de la pobreza un 38%. Y este gobierno mantiene pobres por decreto ley, o sea pensiones por debajo del umbral de la pobreza y nadie dice nada. Nadie que les ponga Verdes. Dany.