Monomanía

Publié le par Manolo Barrero

El capitalismo es un sistema complejo de organización de la producción al servicio del interés privado. Nos lo vendan como nos lo vendan eso es el capitalismo. Y eso de que favorece el interés común, en absoluto. Favorece sobre todo el interés de una pequeña oligarquía. Sin embargo, desde hace cinco siglos han logrado hacernos creer que, el interés de esa pequeña oligarquía acabaría haciendo feliz al mundo entero. Desde luego, hasta el momento, esta tesis ha fracasado.  Y ahora nos sale el listo de turno,  - uno del PP o del PSOE,  tanto monta, monta tanto -  y nos dice que: “es de necios no reconocer que las condiciones de vida han mejorado”. “Hay que ser obtuso para negar nuestro bienestar”. Antes de la caída del muro de Berlín los argumentos eran otros. “Aquí – en el mundo capitalista – no sólo podemos comprar de todo, sino que además somos libres”. Sin embargo, como la historia del capitalismo es muy larga, disponemos de datos más que suficientes para juzgarlo. Y por mi parte ese juicio ya lo he realizado hace muchos años. El capitalismo es desigualdad. Y con eso me basta y me sobra.

Pues claro que el comunismo se derrumbó, pero sólo tenía 70 años. Mientras que el capitalismo tiene cinco siglos. Y hasta en los países más subdesarrollados palpan sus efectos. En todo caso, infinitamente más devastadores y perversos a los que ha provocado el comunismo y el socialismo juntos.  En el mundo desarrollado nos dicen que la situación es menos dramática. Digamos que es distinta, pero también tiene su carga de dramatismo. Pobreza, paro, exclusión... En fin, que la periferia del capitalismo es de lo más inhóspito. Incluso en los países democráticos. Una democracia desigual. Más o menos como la Justicia. Si algo nos ha mostrado esta crisis, es que la democracia está al servicio de los banqueros. Nada más descubrirse los agujeros negros de los bancos, empezó a aparecer dinero por todas partes. Hasta entonces ignorábamos su existencia. No había para prestaciones sociales, ni para aumentos salariales, ni para enseñanza, ni para sanidad etc. Y de golpe y porrazo cientos, miles de millones.  Y hoy  mismo, el banco de Botín anuncia que pagará dividendos a sus accionistas. Con parte de nuestro dinero, claro está.

La preocupación de la banda del G20 ha sido salvar la banca. Que es lo mismo que salvar el sistema. La prueba de que los Gobiernos están al servicio de la banca. La democracia, tal y como la conocemos, es ante todo un sistema para construir y formar gobiernos. Una última precisión, el comunismo jamás existió. Inicialmente era una idea. Una idea, de que era posible organizar la sociedad de otra manera. Al margen del interés privado. Lo que hubo más allá del Telón de Acero no fue nunca comunismo. De manera, queridos compañeros verdes, a ver si algunos de vosotros sois algo más comedidos y menos monomaniáticos. Vuestras aseveraciones os suelen dejar muy a menudo con el traserillo al aire. El verdadero enemigo del planeta sigue siendo el capitalismo.

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ramon_linaza 23/04/2009 16:14

El Nuevo Partido Anticapitalista está en Francia. En España se llaman Izquierda Anticapitalista y se presentan a las europeas. Yo lo veo como un voto protesta, utópico, en los margenes del sistema político, pero lo que no les niego es su honestidad y el tirón que tienen entre los jóvenes. En ausencia de un partido verde puede ser una alternativa para quienes no estén muy interesados en el pragmatismo político.

MARINA cASTRO 23/04/2009 16:00

Efectivamente, hay que terminar con los devaneos, pero.. dónde está el partido anticapitalista?

Manolo Barrero 23/04/2009 15:44

Querido Ramón, discrepar es crecer. Un abrazo

Ramón Linaza 23/04/2009 01:03

Si el problema es el capitalismo, que sentido tiene un partido verde? No sería entonces más coherente integrarse en la Izquierda Anticapitalista? Tengo mis dudas de que el comunismo nunca haya existido, se le llame como se le llame, el socialismo real es la experiencia histórica del comunismo, una experiencia en muchos casos en lo criminal, desde Stalin hasta Milosecich pasando por Pol Pot, pero también de consecuencias medioambientales desastrosas si pensamos en Chernobil, el mar de Aral, el lago Baikal, etc. Los verdes venían a decor que el problema no es la lucha de clases o quien detente la propiedad de los medios de producción, sino los límites físicos del planeta. No se trata de"no ser de izquierdas ni derechas" sino de romper con el desarrollismo compartido históricamente por la izquierda y la derecha, por liberales, conservadores, socialdemocratas y comunistas.
Pero insisto, si el probema es el capitalismo, nada mejor para combatirlo que el Nuevo Partido Anticapitalista.