El copresidente del Partido
Verde Europeo, el belga Philippe Lamberts atribuye la derrota – yo diría la gran debacle – de Los Verdes españoles e italianos, “a sus alianzas con la extrema izquierda” y afirma
que “para que el partido avance en toda Europa debe abandonar estos aliados tradicionales y atraer nuevos votantes de la izquierda moderada, del centro y del centro derecha”
. Cuando se cogen los atajos ocurren estas cosas. Visiblemente el compañero Lamberts tiene una visión, digamos un tanto singular, de la realidad política en España y no tiene ni idea sobre la
otra realidad. Es decir, la de Los Verdes españoles. Pero vayamos por partes. ¿Acaso IU es una organización de extrema izquierda? ¿Lo fue alguna vez? Además, en esta elección la Confederación de
Los Verdes no formaba coalición con IU. De manera que algo más de cautela. Esquerra, Aralar, el Bloque y la Chunta (formaciones con las que sí se coaligaron en esta ocasión parte de los
confederados) ¿acaso tienen algo que ver con la extrema izquierda? Pues tampoco querido Philippe. Tocas de oído.
Raül Romeva al que seguro conoces muy bien, repite en el cargo como eurodiputado porque ha sido elegido en la lista de IU-Iniciativa. Este último partido, junto con la Confederación de Los Verdes, tiene el reconocimiento del Partido Verde Europeo. De ahí que su Secretario General, Juan Behrend, haya pedido abiertamente el voto para esta candidatura. En cuanto a la otra lista con marchamo verde, una vez más era la de la división. La del enfrentamiento crónico entre todos estos reinos de taifas, repletos de generales sin ejército y de buscavidas de toda índole. Esa es una - quizá la más visible – de las causas de tan estrepitoso fracaso. Que a la postre es muy parecido a todos los cosechados durante los últimos veinte años. O sea, que nada nuevo. Y otra de las razones, no por invisible menos importante, es que España en materia medioambiental acusa un retraso educativo y cultural muy superior al de cualquier país de nuestro entorno. Y eso sí es mucho más corrosivo y pernicioso que esas supuestas alianzas con un extrema izquierda inexistente.