Aminatou Haidar

Publié le par Manolo Barrero

He leído que en la Casa Blanca están “consternados”  por la actitud del bravucón  Benjamín Netanyahu.  El primer ministro de Israel desoyendo las recomendaciones de la ONU y de la comunidad internacional, ha dado luz verde para la construcción de 900 nuevas viviendas en suelo palestino. Poniendo así en peligro la credibilidad de Obama. Pues como se recordará, el cese de nuevos asentamientos fue la condición sine qua non impuesta por la administración americana para reanudar las conversaciones sobre el proceso de paz. ¿Qué hará ahora Obama? Pues exactamente lo que han venido haciendo todos sus antecesores. De cara a la galería, su secretaria de Estado Hillary Clinton, se mostrará aparentemente muy contrariada, pero en la práctica seguirá los dictados del poderoso lobby judío de su país. El fariseísmo de siempre.

Exactamente el mismo que han venido mostrando los sucesivos gobiernos españoles con el pueblo Saharaui, desde el abandono del Sahara Occidental. Muchas declaraciones y mucho exhibicionismo solidario, pero el tirano monarca Mohamed, cada vez pisotea más los derechos humanos sin que nadie le pare los pies. Y sino que se lo pregunten a Aminatou Haidar, a quien le quitó el pasaporte y le impide regresar al Aiún, donde tiene a sus dos hijos. ¿No es esto un atentado contra los derechos humanos? ¿Qué hace ahora la familia Real? ¿Y el Gobierno de Zapatero? Salvo las excusas diplomáticas de Moratinos, poco más. Porque no vaya a ser que contrariemos al aperturista Mohamed. Quien se diferencia muy poco de su padre, el felizmente desaparecido Hassan II.

Con su timorata actuación en este asunto, el Gobierno español se está haciendo cómplice de  Mohamed VI.  Zapatero y Moratinos no pueden aceptar el chantaje del marroquí. Aminatou Haidar está tirada en el aeropuerto de Lanzarote en contra de su voluntad. Tiene derecho a retornar a su país como una mujer libre. Naturalmente que no debe acogerse al Estatuto del Refugiado, porque eso sería hacerle el juego al tirano y a todos los que por activa o por pasiva amparan sus arbitrariedades. Ya lo decía un amigo mío, con los reyes de la baraja nos basta y nos sobra. El fariseísmo de los poderosos es el responsable de que los Netanyahu y los Mohamed sigan desafiando al mundo y pisoteando los derechos humanos. Ni están “consternados” en la Casa Blanca, ni en la Moncloa ni en la Zarzuela. Que no nos cuenten milongas.

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