Daniel Bensaid

Publié le par Manolo Barrero

Daniel-Bensaid.jpgSe ha ido uno de los intelectuales más brillantes, decentes e íntegros de su generación. Un francés con apellido árabe, pero mucho menos famosos que Zidane. Seguro que a ti el nombre de Daniel Bensaid no te dice gran cosa. Seguro que no lo has oído en tu vida. Pues que sepas que fue uno de los grandes animadores del mayo francés del 68. Uno de los fundadores de las  Juventudes Comunistas Revolucionarias (JCR). Y uno de los que con mayor lucidez intentó la aproximación del movimiento estudiantil con el movimiento obrero. Pero a este intelectual militante no le gustaban los focos ni las cámaras ni quiso estar nunca en primera línea. Era simple y llanamente uno más. Un militante al servicio de la clase obrera, convencido hasta el último minuto de su vida, de que la revolución es cada vez más necesaria. Como otros están convencidos de que urge refundar el capitalismo o la izquierda. En materia de convencimiento, sea religioso, político, ético o moral, el abanico de posibilidades es enorme. Y la superchería también.

Pero sobre todo, lo que quiero que sepas, es que Daniel Bensaid fue uno de los principales artífices en la construcción de la Liga Comunista Revolucionaria (LCR) en España. Y, además, durante la dictadura franquista. O sea, cuando realmente te la jugabas de verdad. No como ahora que todo es política de salón y mesa camilla. Vamos, pasteleos y forcejeos para colocarse en los puestos mejor remunerados. Los partidos políticos son como cestos llenos de cangrejos que tratan todos de salir de ahí. Nadie respeta a nadie, si hay que morder se muerde y si es preciso pisarle la cabeza al compañero también se le pisa. El yo es lo que más importa. Que es justo la idea contraria por la que siempre luchó Daniel Bensaid.

Nació en Toulouse en 1946 y fue un internacionalista convencido. Un hombre generoso y siempre derrochó una gran solidaridad. Nada de cuanto ocurría en el mundo le era ajeno. Luchó contra las dictaduras de Franco y Salazar, pero también jugó un papel importante en Brasil y en otros muchos lugares del planeta. Hoy militaba en el Nuevo Partido Anticapitalista (NPA), del que era uno de sus principales baluartes. Un intelectual brillante, discreto y decente al servicio de la clase obrara. Todo lo contario del político al uso. Entre todos en eso hemos convertido la política.

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