El cocido del PP y la escalibada del PSC

Publié le par Manolo Barrero

Hoy es un día, en lo político,  algo más nauseabundo que los demás. Y en el que casi todos los hacedores de opinión a sueldo, imploran a la ciudadanía para que no abomine de la clase política. Sólo les falta citar al revolucionario francés, Pierre-Josep Proudhon, autor de una de las definiciones más hermosas que jamás se haya hecho de la política. Para Proudhon, “la política es la ciencia de la libertad”. Para los políticos actuales – de izquierdas o de derechas - es poder. Y para el descreído ciudadano de a pié es poder, prebenda, buena vida y corrupción. E invariablemente el mismo latiguillo, “son todos iguales”. Y en cierta medida razón no le falta a esa ciudadanía escéptica, porque es incuestionable que entre representantes y representados cada día la zanja es más ancha y profunda.

Los políticos actuales son una caricatura de lo que debería ser un político. En el único terreno que destacan y compiten a diario es en el  del insulto, la descalificación y el vituperio. He aquí una de esas perlas, que tiene por autor a un tal Gaspar Zarrías, especialista y gran muñidor de todas las operaciones transparentes y opacas del PSOE en Andalucía desde hace más de veinte años. Esto es lo que para gran satisfacción de la platea socialista dijo Zarrías en uno de esos actos de galvanización militante."El PP no tiene un problema de unos cuantos garbanzos negros, es que todo el cocido está podrido y Rajoy no se atreve a meter la cuchara". Asimismo, afirmó que "el último congreso el PP lo celebró en Valencia, pero el próximo lo harán en Alcalá Meco". Y como era de esperar, la plebe aplaudió a rabiar. Lo que sin duda denota un alto nivel político.

Hoy todo parece indicar que la escalibada del PSC está igual de podrida y que entre Alcalá Meco y La Modelo no hay gran diferencia. Santa Coloma de Gramanet puede ser sólo la punta del iceberg de la corrupción Socialista & Cía en Cataluña. Pues por lo que sabemos, Garzón también está interesado en averiguar las posibles conexiones, de los barandas detenidos con los prebostes de otros ayuntamientos de la zona. O sea, que aún podemos “conmocionarnos” aún más. Tiene gracia que cuando se producen estos batacazos, los compañeros de los corruptos siempre simulan caerse del guindo. Es cierto que no todos los políticos son iguales, pero la mayoría sí. Porque sus respectivos partidos tienen exactamente la misma escala de valores y en el mismo orden. Poder, poder y poder.

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