El cuarto problema nacional

Publié le par Manolo Barrero

Hace ya mucho tiempo que en este país gran parte de la ciudadanía se ha separado de sus representantes.  Hoy, ese divorcio no sólo está certificado por el CIS, sino que según el último barómetro, los políticos se han convertido en el cuarto problema nacional, dejando atrás incluso el del terrorismo. Vamos, que los ciudadanos temen más a la clase política que a ETA. Toma nota Rubalcaba. Los máximos culpables de esta situación son, sin duda alguna, los partidos políticos con sus dirigentes a la cabeza. Sin embargo, la clase mediática también tiene que asumir la alícuota parte de responsabilidad que le corresponde. En unos casos, por sus silencios cómplices y en otros, por estar ella misma implicada en temas de presunta corrupción. Ese es el caso por ejemplo, de los dos medios informativos escritos  y más antiguos de la provincia del Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero. O sea, León. Los nombres de sus respectivos propietarios figuran en el sumario del caso Gürtel. Y eso que sólo se ha levantado el secreto de un tercio. Pero León no es la única provincia en la que los promotores inmobiliarios y especialistas en obra pública, han invertido en medios de comunicación. Ese instrumento casi infalible, capaz de torcer la voluntad hasta de los más incorruptibles. El panorama es el mismo o muy similar en otras muchas provincias.

Ahora, sólo ahora, cuando han quedado al descubierto las prácticas corruptas de esas tramas político-financieras, algunos editorialistas hablan de corrupción transversal. Al fin se atreven a decirnos que la corrupción lo atraviesa casi todo y se entrecruza en todas las direcciones. Demostrando así que este sistema, es en realidad mucho más frágil y vulnerable de lo que nos habían dicho. Y en el que hasta ahora, los partidos políticos, aparecían como un mal menor y hasta necesario. Sin embargo, al ritmo que va su descrédito, no sería de extrañar que en los próximos meses el CIS nos dijera que los políticos han pasado a ser el primer problema nacional. Pues cuando todo un sistema se construye sobre la mentira y el privilegio de unos pocos, todo es posible. Y más en un país en el que el 18% de la población activa está en paro, mientras una parte de la clase política roba descaradamente y la otra vive sin saber lo que es la penuria.

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Iñigo 04/11/2009 18:02


Hola! Es un comentario corto: sería interesante que insertara en el post las webs en las que se apoya o cita para poder ir a ver más información del tema.
ánimo!
un saludo

Iñigo