Partager l'article ! El cuarto problema nacional: Hace ya mucho tiempo que en este país gran parte de la ciudadanía se ha separado de sus representantes. ...
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Hace ya mucho tiempo que en este país gran parte de la ciudadanía se ha separado
de sus representantes. Hoy, ese divorcio no sólo está certificado por el CIS, sino que según el último barómetro, los políticos se han convertido en el cuarto problema
nacional, dejando atrás incluso el del terrorismo. Vamos, que los ciudadanos temen más a la clase política que a ETA. Toma nota Rubalcaba. Los máximos culpables de esta situación son, sin
duda alguna, los partidos políticos con sus dirigentes a la cabeza. Sin embargo, la clase mediática también tiene que asumir la alícuota parte de responsabilidad que le corresponde. En unos
casos, por sus silencios cómplices y en otros, por estar ella misma implicada en temas de presunta corrupción. Ese es el caso por ejemplo, de los dos medios informativos escritos
y más antiguos de la provincia del Presidente del Gobierno, José Luís Rodríguez Zapatero. O sea, León. Los nombres de sus respectivos propietarios figuran en el sumario del
caso Gürtel. Y eso que sólo se ha levantado el secreto de un tercio. Pero León no es la única provincia en la que los promotores inmobiliarios y especialistas en obra pública, han invertido en
medios de comunicación. Ese instrumento casi infalible, capaz de torcer la voluntad hasta de los más incorruptibles. El panorama es el mismo o muy similar en otras muchas provincias.