El Oso Pardo lo tiene muy chungo

Publié le par Manolo Barrero

Oso-Pardo.jpgQuerido Oso Pardo, con estos rivales tan pertinaces lo tienes muy chungo. Aún no te has repuesto de la puñalada trapera que recientemente te propinó Guillermo Palomero García y hoy el delegado territorial de la Junta en León, Guillermo García Martín, persiste y firma. En este caso, su defensa de los cielos abiertos suena a déjà vu. Seguir reventando montañas es una necesidad para garantizar «la viabilidad futura de la minería de interior». Exactamente los mismos argumentos y hasta la misma forma de expresión que en 1985. Así es como los defensores de la barbarie justificaron la primera explotación a cielo abierto que se abrió en Laciana y cuyas huellas permanecen visibles en los montes de Leitariegos. Lo que sucede es que desde entonces la minería de interior ha desaparecido y la UE ha puesto fecha de caducidad a las explotaciones de carbón no rentables. O sea, todas. Esto y más lo sabe el señor delegado territorial, pero mientras tanto con sus declaraciones mantiene al personal entretenido y esperanzado en tiempos de crisis. Naturalmente, patronal y sindicatos en el séptimo cielo.

Decididamente no ganamos para sustos querido amigo. Yo aún no he conseguido metabolizar algunos titulares de prensa de la semana pasada. Por ejemplo éste: Filon Verde apoya que Suárez Quiñones “busque la legalidad” en los cielos abiertos. La legalidad no hay que buscarla, está en el ordenamiento jurídico. Lo que hay que hacer es poner a buen recaudo a quienes la vienen quebrantando desde hace años con total impunidad. A ver si resulta que ahora vamos a descubrir el agua caliente. Si Victorino Alonso viene explotando ilegalmente desde hace más de una década es porque todos los poderes públicos lo han consentido. Unos por acción y otros por omisión. Pero lo que más perplejidad me produce es el no haberme percatado hasta ahora de que si la minería no cumple la normativa legal, las comarcas no tienen futuro. Vamos, que si con los apaños que intuimos los desarrollistas consiguen liar a los comisarios europeos para que lo que hoy es ilegal mañana sea legal, asunto resuelto. Barra libre hasta que no quede ni un palmo de terreno sin horadar. Eso sí, aplicando escrupulosamente la regla de D. Guillermo Palomero, es decir: “compatibilizando los usos del territorio con la conservación del patrimonio natural”. Al parecer ya se ha dado el primer paso para que las minas sean legales ¿Ahí está el futuro de las comarcas mineras?

Nunca me he distinguido por ser partidario de las componendas y a estas alturas de la vida menos. Vayamos, pues, al grano. Con motivo de la paralización cautelar de la mina Nueva Julia, un ilustre letrado que anda metido en este berenjenal se tomó la licencia de aseverar ante algunos alcaldes de las Reservas de la Biosfera que en Laciana se había creado una situación insostenible, porque Barrero y Los Verdes habían tensado demasiado la cuerda. Él sabe que en este asunto no hemos tenido ni arte ni parte. Lo sabe él, el subdelegado del Gobierno y todo titirimundi, otra cosa es que finjan ignorarlo. Si el propósito del ilustre letrado es congraciarse con los unos echándoles la jauría a los otros, es una canallada. Un acto de cobardía que, además, ha tenido consecuencias. Cada uno es muy libre de tirar de levita a quien le de la gana y  hasta la extenuación si se lo pide el cuerpo, pero sin calumniar a los demás. Mi oposición a las explotaciones a cielo abierto es bien conocida y viene de muy lejos. ¿Pueden los que van con los de la feria y vuelven con los del mercado decir lo mismo? Demasiados intereses en juego y algunos demasiado espurios para pasarlos por alto.

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Cesar Valcarcel 22/03/2012 16:21

Y al zorro palomero le interesa que el Oso se recupere a niveles que salga del peligro de extincion?, la respuesta es no.... se le acaba el tetooooo!!! jejeje.

Manolo Barrero 22/03/2012 16:38



César, las cifras de dinero público y privado que maneja la Fundación Oso Pardo son mareantes. Esto es una empresa - o un negocio según se mire - con todas las de la Ley, que efectivamente se
mantiene porque la especie está amenazada de desaparición. O sea, que apuntas en la buena dirección. Muchos biólogos sostienten que la especie del Oso Pardo es insalvable. Tardará 20, 50 o 100 años, pero según ellos al final desaparecerá.