Irresponsables demagogos

Publié le par Manolo Barrero

Este artículo fue publicado en la Web de Los Verdes de Laciana el día 29 de septiembre de 2009.  

Victorino y DuránLos políticos son, sin ninguna duda, los principales responsables de la degeneración de nuestra democracia. Sin embargo, esta situación no perece preocuparles demasiado. De lo contrario no seguirían practicando esa empalagosa demagogia que ofende a la inteligencia. El halago facilón y populachero ya no es de recibo. Pero como en la mayoría de los casos la máxima preocupación de los políticos es conseguir o mantenerse en el poder, no cabe esperar grandes cambios en su comportamiento. El Equipo de Gobierno de la Diputación de León que preside la popular y controvertida, Isabel Carrasco, por medio de una moción insta al Gobierno de Zapatero a que se restablezca el incentivo al carbón nacional. Seguro que si el inquilino de la Moncloa fuera Mariano Rajoy, la moción la hubieran presentado los socialistas. Porque así es como se hace política en este país. A golpe de demagogia irresponsable. Que nadie tenga la menor duda, la moción en cuestión será aprobada por unanimidad. Nuestros próceres no tienen el menor sentido del ridículo ni se sonrojan por casi nada. Ahí está la alcaldesa de Villablino y senadora socialista para demostrarlo. Ana Luisa Durán lleva años repitiendo machaconamente el mismo estribillo. O sea, “el carbón tiene un espléndido futuro”. Ni que decir tiene que una experta de esta naturaleza siempre suele beber en fuentes de máxima solvencia. Aun cuando la prensa especializada sostenga todo lo contrario. Y no digamos ya Bruselas cuyos planes sobre el carbón son archiconocidos. Salvo para los políticos y sindicalistas leoneses, claro está.

A riesgo de incomodar a más de uno obligado es echar la vista atrás. El PSOE de Felipe González y de Alfonso Guerra es en buena medida responsable del declive que hoy sufren las cuencas mineras del país. Cediendo ante la presión sindical se dejó en suspenso la necesaria e inaplazable reconversión de la minería, que sí acometieron los países de nuestro entorno. Y los resultados a la vista están. Mientras aquí se sigue enriqueciendo a ciertos amigos empresarios, la pérdida de empleo y la despoblación siguen asolando las cuencas mineras. Y esa va a ser la tónica general hasta la desaparición definitiva de la minería del carbón. Que nadie se engañe ni pretenda engañarnos, esta actividad tiene fecha de caducidad y está mucho más próxima de lo que nos cuentan. Y Zapatero lo sabe como en su día lo supo Aznar. Sin embargo, ni el uno ni el otro han hecho nada, porque en último extremo lo más importante siempre ha sido la paz social. Que en las cuencas mineras se asemeja mucho a la paz de los cementerios.

Hoy, mañana y en los próximos días los diferentes medios de comunicación de esta provincia se harán eco del unánime consenso en defensa de la minería. Todas las fuerzas políticas y sindicales se apuntarán a este bombardeo demagógico. Estos ejercicios de populismo demagógico los llevan haciendo desde hace muchos años, aun sabiendo que el daño que causan a esta provincia es irreparable. De haberse llevado a cabo, cuando procedía, una reconversión ordenada de la minería hoy las cuencas y por ende la provincia de León estarían en mejores condiciones de enfrentarse a la brutal crisis que se avecina. Pero, una vez más, la incompetencia de los políticos y los intereses espurios de unos pocos harán que sigamos en el furgón de cola del progreso y el bienestar. No obstante, como Ana Luisa Durán nos dice que “el carbón tiene un espléndido futuro” no hay motivos para preocuparse. Desde luego, su amigo Victorino no, porque mientras le sigan sacando las castañas del fuego, miel sobre hojuelas. ¡Vaya panda!

Commenter cet article