Los refundadores Sarkozy y Zapatero

Publié le par Manolo Barrero

Da la impresión de que si hoy no refundas algo no eres nadie. La refundación más ambiciosa de todas las conocidas, hasta ahora, la propuso el hiperactivo presidente francés, Nicolás Sarkozy. A finales de septiembre descolocó a propios y extraños anunciando que se proponía “refundar el capitalismo”. Al día siguiente, algún atrevido editorialista vaticinó que, en menos de 100 días ya nadie hablaría del tema. El tiempo le ha dado la razón. Hasta el propio Sarkozy se ha vuelto amnésico. El anuncio estaba destinado al consumo interno. Calmar el juego ante el anuncio de un posible otoño caliente. Desde hace algún tiempo, la nueva prioridad de Sarkozy es la cumbre de Copenhague. Varios confidenciales del país vecino, aseguran que en realidad es la prioridad de Carla Bruni. Sea de quien sea, el caso es que Francia se está convirtiendo en una de las piezas claves de esa cumbre. De entrada ya se ha atrevido a lo que no se atreve Zapatero. Es decir, a implantar la tasa carbono.

Claro que  Zapatero se atreve con proyectos mucho más ambiciosos. Y para no ser menos, va a “refundar el sistema productivo”. Eso sí, sin precipitación. Año arriba año abajo, allá para el 2020. Vamos, que largo me lo fías. Sobre todo, porque para entonces el inquilino de la Moncloa será otro. De momento, su anteproyecto de Ley de Economía Sostenible, sólo parece entusiasmar a los militantes de su partido. Y de manera muy especial a los que, como Leire Pajín, están en varias nóminas con cargo al erario público. Ni siquiera Almunia tiene demasiada fe en el invento. Tampoco ningún ecologista tiene motivos para estar medianamente satisfecho. Porque una vez más, la izquierda tradicional, ha vuelto a demostrar que es productivista a ultranza.

En septiembre, Sarkozy  temía revueltas sociales en su país y por eso se sacó de la chistera el conejo de la refundación del capitalismo. Desde entonces el conejo la palmó. Zapatero sabe que aquí la situación del empleo seguirá degradándose a lo largo de 2010 y por eso se saca de la chistera el conejo de la Ley de Economía Sostenible. Que también la palmará. Pero entre tanto, tertulianos, editorialistas, opinadores variopintos y el respetable en general, entretenidos con el tema. Zapatero es un portento como prestidigitador.

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