Made in Spain

Publié le par Manolo Barrero

Las chicas y los chicos de Zapatero últimamente no dan una ni de rebote. El pobre ZP no gana para disgustos. Los fontaneros de palacio la están liando picuda. Lo que debería haber sido un paseo triunfal se está convirtiendo en una pesadilla. Meses gestando el nuevo modelo productivo que iba a deslumbrar a medio mundo y ya está liada. Apenas cuarenta y ocho horas después del alumbramiento de la Ley de Economía Sostenible y antes de que entre en vigor, el Gobierno ya ha decidido enmendarla. Por razones electorales, claro está. Ha bastado un manifiesto y la rebelión de los internautas para lograr ese milagro. Ahora ya sólo le queda a la fontanería gubernamental, darle al asunto las vueltas necesarias para sacar del atolladero a la Ministra de Cultura. Muchas virguerías tendrán que hacer para que González Sinde no deje muchas plumas en la gatera.

Parece ser que en el PSOE están alarmados. Y hasta reconocen que el articulado de la ley es confuso. De eso nada. Está muy claro que el Ministerio puede cerrar directamente y sin ninguna autorización judicial webs y blogs. Lo que viene a demostrar una vez más, que el PSOE dice una cosa y hace justo la contraria. Ahora, parece ser, que las cabezas mejor amuebladas de la calle Ferraz están que trinan por el nuevo lío que se ha organizado. No salen de una y se meten en otra. Si yo fuera Zapatero los mandaría a todos de vacaciones anticipadas de fin de año. Y a algunos les diría amablemente que pasaran a firmar el finiquito. Porque cualquier enemigo lo haría mejor. Ya lo advirtió Solchaga, cuando se rodea uno de invisibles para evitar que hagan sombra, después vienen estos descarrilamientos.

Ha de quedar muy claro que, la Ley de Economía Sostenible le atribuye a una comisión dependiente del Ministerio de Cultura la potestad de velar por el respeto de los derechos de propiedad intelectual. Y entre las diferentes medidas que se arbitran para salvaguardar esos derechos, se contempla el poder cerrar webs y blogs con enlaces a descargas de música, cine y otros contenidos. Descargas ilegales, naturalmente. De manera que no pretendan que ahora comulguemos con ruedas de molino. Esto es made in Spain.

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