New Deal educativo

Publié le par Manolo Barrero

marihuana.jpgEsta vez no es el pringao, ni el antisistema, ni el hippie residual, ni el progre de moda, ni nadie de toda esa pandilla que las gentes decentes han proscrito porque no dejan de dar la turra con eso de la legalización de la María. No, esta vez es un tiburón de la finanza, un especulador sin escrúpulos, uno de los hombres más influyentes y poderosos de nuestro maltrecho planeta, el que sin tapujos aboga por la legalización de la marihuana.  Y lo hace desde las páginas de otro símbolo del capitalismo americano, como es el Wall Street Journal. Pero sobre todo, lo hace contribuyendo con un millón de dólares a la financiación de la campaña en favor de la despenalización de las drogas y del cambio de legislación, sobre el que se pronunciarán los californianos el próximo día 2 de noviembre. Si la propuesta sale adelante se despenalizará el consumo personal e incluso se autorizará la producción y comercialización de marihuana.

Jorge Soros, puesto que de éste “filántropo” se trata, razona y argumenta su apoyo a esta campaña, desde el prisma ciertamente economicista. Es decir, regulando y aplicando una fiscalidad, que según sus cálculos, no sólo aportaría importantes ingresos a las arcas públicas,  sino que además le ahorrarían al erario público miles de millones de dólares anualmente. Los gastos de las fuerzas de seguridad y orden público se rebajarían de forma espectacular, así como los de las instituciones penitenciarias. Siempre se señala a los narcos como principales beneficiarios del negocio, pero no es menos cierto que del drogodependiente también viven muchos más. Incluso hasta las gentes “decentes”.

Desde luego, lo que no ofrece la menor duda, es que la legalización de la marihuana y otras drogas sí reduciría la violencia, la delincuencia y la corrupción que toda práctica declarada ilegal lleva aparejada. La ley seca de los años 20 constituye un buen ejemplo. Además, está probado que tanto el alcohol como el tabaco causan más y peores daños que el cannabis. Cuyos efectos terapéuticos están más que científicamente probados. En  el propio Estado de California el uso terapéutico del cannabis está en vigor desde el año 1996 y no ha pasado nada.

Jorge Soros no ha sido ni será jamás santo de mi devoción. Él y gentes como él son las que han convertido la economía mundial en un gran casino. Son delincuentes en potencia y responsables de que millones de seres humanos vivan en la miseria. Sin embargo, en esta ocasión sí estoy de acuerdo con él en que es necesario poner en marcha y cuanto antes un New Deal educativo. Ya estamos hartos de tanta doble moral y de tanto farisaísmo. El que jamás se haya fumado un canuto que tire la primera piedra, pero que no sea contra el vecino,  porque los efectos pueden ser comparables a los de un meteorito.

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