Vaivén político-carcelario

Publié le par Manolo Barrero

balanza-07.gifHace unos días salía de la cárcel el ex alcalde de Santa Coloma de Gramanet, el socialista Bartomeu Muñoz. Estaba enchiquerado por haber cometido presuntamente una serie de pillerías urbanísticas. Digámoslo así. Ayer entraba en la cárcel el ex alcalde popular de Andratx, Eugenio Hidalgo, por motivos muy similares. Dos regidores ideológicamente en las antípodas, pero con las mismas mañas. Ambos interpretan y aplican la ley con la misma destreza. El problema es que los han pillado con las manos en la masa. Ayer luciendo el palmito y hoy en el talego por delincuentes. Lo que en modo alguno significa que hayan perdido el cariño y el afecto de sus conciudadanos. Ahí tienen a Bartomeu en la calle gracias a esa vergonzosa colecta popular. Nada más y nada menos que 500.000 euros recaudados. Y, además, en tiempos de crisis. Y si dependiera de sus conciudadanos no duden de que Eugenio tomaría las uvas de fin de año en su casa. Por la sencilla razón de que los políticos no son más que un fiel reflejo de la ciudadanía.

Hasta aquí nada de bien novedoso. Porque la corrupción en general y la urbanística en particular hace ya tiempo que ha dejado de ser noticia. Lo que sí es noticia, es que los políticos corruptos lo van a tener quizá más difícil en el futuro. Hasta ahora, todas sus fechorías choriceras estaban bastante bien protegidas por esa espesa nebulosa que es la vía administrativa. Espesa, interminable y costosa. De ahí que los corruptos siempre jueguen con ventaja. Pero con la sentencia del caso Andratx el Tribunal Supremo sienta un precedente muy importante. Entiende que la vía penal es la correcta para juzgar a esta panda de impresentables. No sólo porque según el TS “la comunidad de ciudadanos es víctima de los despropósitos urbanísticos”, sino porque desnaturalizan la democracia. Y eso es mucho más grave. Sujetos de esta estirpe son responsables de que la clase política se haya convertido en un problema para la ciudadanía.

Este vaivén político-carcelario tendría que servir para que, esa sociedad civil a la que tanto se apela pero que no se ve por ninguna parte, tomara conciencia de que tiene que asumir sus responsabilidades. La política es una cosa demasiado seria para dejarla sólo en manos de los aparatos de los partidos políticos. Y los partidos deberían hacer una gran colada antes de las próximas elecciones. Porque en sus filas tienen a varios ejemplares como los ex de Santa Coloma y Andratx.

Commenter cet article