El declive de la izquierda

La misma noche electoral, cuando aún no había finalizado el escrutinio, Fausto Bertinotti anunció su dimisión como líder de Izquierda-Arco Iris. La formación que él encabezaba se queda fuera del Parlamento y del Senado Italiano. Con sólo el 3% de los votos, frente a casi el 10% obtenido en 2006, su formación se convertía en una fuerza política extraparlamentaria. Hoy Bertinotti analiza con gran lucidez el declive de la izquierda en Europa. Para él ese declive es « histórico e irreversible ». Incluso llega a afirmar « que está en peligro su propia existencia » Y contrariamente a lo que durante años se ha venido afirmando, esta descomposición no se debe en absoluto a la caída del comunismo. Una opinión que también comparte el secretario del partido socialista francés, François Hollande. Y esto si que es una novedad. Sobre todo si nos retrotraemos a esa época de gran efervescencia y alborozo, en la que los socialistas europeos se aprestaban a recoger en sus filas a todos los desencantados por el hundimiento del “socialismo real”. Es decir, a una parte importante de la militancia comunista. Cierto es que durante años recogieron sus votos y en España incluso a la mayoría de los cuadros dirigentes del PCE y hasta a sindicalistas de renombre. Sin embargo, el distanciamiento de los partidos socialistas con la ciudadanía es una evidencia incuestionable. De ahí ese “declive histórico e irreversible” del que habla Bertinotti. Y aunque Hollande sea menos categórico tampoco lo niega.