700.000.000.000$
En la última cumbre del G8, apenas si se pronunció la palabra crisis. Por cierto ¿dónde están ahora los profetas del libre mercado? Ahora esos mismos son los que piden regulación. Eso sí, sólo para socializar las pérdidas. Comme d’habitude, que diría el nuevo emperador europeo. Hoy, en un discurso sin relieve, desde la tribuna de la ONU, el presidente de la Unión Europea, hablando en nombre de los 27 países miembros y ante 120 jefes de Estado, nos dijo “que iban a reflexionar juntos “. Las conclusiones vendrán después. Cuando se hayan despellejado las meninges. Que no pierdan el tiempo, que vayan directamente a Keynes que ahí encontrarán la respuesta. Los que no van a encontrarla son esos cientos de miles de americanos que están a la intemperie por no haber podido pagar la hipoteca. Y ahora, todos van a pagar esos 700.000.000.000 $ con los que George W. Bush socorrió a sus amigos. Un atraco de esta naturaleza merecería como mínimo otra guerra de secesión. Sin embrago, no pasará nada, ni allí ni aquí. Los ricos seguirán viviendo igual que siempre y los pobres apretándose el cinturón un par de ojales más.