RECESIÓN GLOBAL

Publié le par Manolo Barrero

Estamos realmente en vilo. ¿Logrará Zapatero asistir a esa reunión del G20 convocada a instancias de Sarkozy por Bush? Todo parece indicar que no, pero la pelota diplomática dicen que aún está en el tejado y que el milagro es posible. Sea cual sea el desenlace final de este culebrón político-mediático, ni el G8 ni el G20 ni María Santísima van a evitar la recesión global. Entre otras razones porque ya estamos en ella. Como se está comprobando a diario, ni todas esas inyecciones multimillonarias ni esas encubiertas nacionalizaciones de los bancos y compañías de seguros han devuelto la confianza. Sin embargo, poder político y económico siguen fabricándonos una realidad virtual que ya casi nadie se traga. La crisis financiera es sólo la punta del iceberg de la triple crisis mundial que ellos mismos han fabricado. De nada va a servir la refundación del capitalismo mundial de la que habla Sarkozy si no se reconoce la existencia de una crisis económica, social y ecológica. Porque el meollo de la cuestión es ese y no otro.
Los Verdes lo han venido afirmando desde hace más de 20 años y hoy se demuestra que esas tres crisis están ligadas de tal manera, que sólo una respuesta global permitirá salir del atolladero en el que nos encontramos. Y de ahí no se saldrá mientras no se tomen en consideración las aportaciones y propuestas de la ecología política.  Ya sé que para una parte de la variopinta familia verde lo que ahora toca es otra cosa. Me refiero, claro está, a nuestros Verdes. Muchos de los cuales ya han entrado en efervescencia electoral y ahora quieren recomponer en cuestión de semanas lo que no han sido capaces de hacer en años. Y lo peor es que vuelven a desempolvar las viejas recetas de siempre. Llaméense mesas de unidad, pactos a la carrera o componendas de similar naturaleza.
Unos, otros y todos esos generales sin ejército, lo primero que tienen que hacer es demostrar en la práctica diaria que están pegados a la realidad que viven los ciudadanos. Y cuando así sea, se darán cuenta de que lo que les preocupa es el empleo, la hipoteca y el poder adquisitivo. Sí, claro que a muchos también les preocupa el medio ambiente, pero ni es a la mayoría ni tampoco la primera de sus preocupaciones.
Mientas Los Verdes no seamos capaces de leer políticamente esa realidad, seguiremos cociéndonos en nuestra propia salsa. Administrando cada uno su pequeño tenderete y en vísperas de elecciones fabricando también realidades virtuales. En suma, haciendo lo que hacen los políticos tradicionales con la crisis actual.  Si presumimos de ser diferentes demostrémoslo en la práctica. Lo que sobran son temas de los que ocuparse. En vez de tanto trajín en la red visualicemos ante la sociedad nuestro trabajo político. En el barrio y en el tajo también tiene cabida la ecología política. Y esa es la que tienen que ver y palpar los ciudadanos. La que sólo se construye en la red, por muy real que sea, acaba convirtiéndose en virtual. Lo mismo que la recesión global para el G8, el G20 y toda la banda.

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