Los pueblos Verdes
Decía Georges Clemenceau que antes de unas elecciones, durante la guerra y después de la caza es cuando más se miente. El candidato número once de la lista Europa de los Pueblos – Verdes, un tal Aritz Romeo que al parecer milita en Aralar, sin el menor rubor se ha expresado contrariamente a lo que sabe, cree y piensa. Y si no es así, entonces tiene un problema muy grave. En otras palabras, miente con gran descaro. Dice el tal Aritz que la candidatura de la que forma parte para las elecciones europeas del próximo día 7 de junio, será la segunda de Navarra y la tercera de España. ¡Toma ya! Que se vayan preparando el PSOE y el PP porque estos chicas y chicos de los pueblos Verdes de España y de Navarra apuntan alto.
Lo que sucede es que, como este universo de la política verde es relativamente exiguo, casi todos nos conocemos. O al menos los unos tenemos referencias de los otros. En ese conglomerado político del compañero Aritz, figuran personajes que no pueden ser acreedores de la confianza de ningún ecologista. Tomaré como ejemplo de cara dura y dolosa superchería el del nº33. Un insigne ecologista salmantino llamado Ángel Gamazo Largo, que en las elecciones municipales de mayo de 2007 fue el principal artífice de la venta de las siglas de los Verdes a IU. Él, sus circunstancias y el grupito que capitaneaba en la ciudad charra, firmaron con IU de Castilla y León ese régimen de gananciales que debía auparle a una concejalía del ayuntamiento de Salamanca. El fracaso no pudo ser más estrepitoso. Dos años después, en estricta coherencia con la ideología del mercenario, el sujeto en cuestión ha desertado. Se ha ofrecido al mejor postor.
Porque la presencia de estos verdes desteñidos en la lista de los Pueblos – Verdes, es mercadotecnia personal pura y dura. Aquí ni principios, ni ideología ni nada de nada. Puro interés personal. Piratería política de baja estofa. Ningún ecologista o simpatizante de la causa verde puede dar su voto a estos impostores de media polaina (me refiero a los Gamazo Largo, Peris García & compañía). Estos personajillos junto con otros de los que también hablaré, son los principales responsables de que el espacio verde en España sea un erial. Estos mercaderes de la política y ecologistas de la nada, no pueden suscitar otro interés que el desprecio. Lo dicho, que os zurzan.