La pobreza en España
Extraña paradoja, mientras fabricantes y consumidores le confieren a los productos que fabrican y consumen un signo distintivo, revelador de su estatus social, el 20% de la población española vive en situación de pobreza moderada, según el "Informe de inclusión social en España 2008" de la Obra Social de Caixa Catalunya. Donde también se nos revela que de ese 20%, los peor parados son los niños y mayores de 65 años. O sea, los inservibles para el liberal-productivismo. Así, uno de cada cuatro niños en España sufre la pobreza. Y esa misma situación la padece la mitad de los inmigrantes menores de 16 años. Quizá por eso el Ministro Corbacho pretende que no se muevan de su país de origen. Allí serán igual de pobres o quizá más, pero por lo menos no engordarán la lista de pobres en países ajenos.
La pobreza moderada – curioso eufemismo – se mide por el nivel de renta anual de una familia. Y aquella que perciba menos de 6.400 euros está en esa situación. Y por lo que se ve hay muchas más de las que cabía imaginar, puesto que el 20% de los residentes en nuestro país pertenece a una de ellas. Pero estas cifras no suelen formar parte del repertorio informativo con el que nos martillean los Gobiernos de uno u otro color político, éstas las elaboran ONGs o alguna que otra obra social y por eso suelen pasar desapercibidas para el gran público.
Hablemos, pues, de igualdad de oportunidades y de asistencia social. De esos preceptos rimbombantes que figuran en cualquier Carta Magna que se precie. ¿Acaso ese niño - de cada cuatro - tiene las misma oportunidades que sus compañeros? Desde su infancia ya le han llenado la mochila con una carga que le hará doblar la cerviz en la adolescencia y probablemente acabe su vida bajo un puente, en el mejor de los casos. En el peor vaya usted a saber. Lo que sí es seguro, es que siempre habitará un lugar gélido.