El coche y el decrecimiento

Publié le par Manolo Barrero

coches.jpgUn coche ocupa 12 veces más de espacio por persona que un autobús. Y en las grandes y medianas ciudades del mundo desarrollado, el 60% de su red viaria está ocupada por coches estacionados. Sin embargo, en casi todas ellas, los espacios públicos son cada vez más raquíticos. El coche es también directamente responsable de una creciente y peligrosa contaminación acústica. En no pocas ciudades de centro Europa, este tema está siendo el quebradero de cabeza de los responsables municipales. Y si hablamos de la contaminación atmosférica, entonces ya es el acabose. Para que nos hagamos una idea, en un país como Francia, el coche es responsable del 15% de las emisiones del oxido de azufre, del 60% del oxido de nitrógeno, del 55% del monóxido de carbono y del 40% de las partículas en suspensión.

Pero el coche es ante todo el símbolo más visible del crecimiento económico. Para ser más precisos, habría que decir del capitalismo. De ahí que se estimule y hasta se dope su consumo. Los mismos que en la cumbre de Copenhague sostuvieron cínicamente que había que adoptar medidas drásticas para frenar el calentamiento global, meses antes inyectaron miles de millones de euros para que el sector del automóvil no se fuera a pique. Demostrando así que lo que menos les importa son los estragos que causa. Eso es lo que después algunos llaman crecer de una manera sostenible y responsable.

De ahí que el ministro Miguel Sebastián haya anunciado que el Plan de Ayuda al Automóvil seguirá vigente en 2010 y con un montante de 100 millones de euros. Siguiendo así el ejemplo de Sarkozy que fue uno de los primeros en implantar esta medida en Europa. Y con gran éxito para los fabricantes de coches, puesto que en 2009 en Francia se vendieron un 10,7% más que el año anterior. Alcanzando así la cifra de nuevas matriculaciones más alta desde 1990. Es decir, 2.268.730 unidades. En España, por el contrario, para desesperación del Gobierno, sólo se vendieron 952.000 coches. Un 17,9% menos que en 2008. Eso sí, en diciembre subieron las ventas un 25% con respecto a diciembre de 2008.

Mal que les pese a todos estos apóstoles del crecimiento, el coche sigue siendo una aberración. Y en tiempos de crisis económica y ecológica todavía más. Y ellos saben mejor que nadie que hay que poner término a esto, pero no tienen agallas. Y los ecologistas harían bien en dejar a un lado sus cuitas internas y dedicarse seriamente a proponer alternativas creíbles. Como por ejemplo, el decrecimiento sostenible.

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